Cada año, llegan a Roma millones de turistas desde todos los rincones del mundo para admirar los tesoros y las obras maestras artísticas y arquitectónicas de una ciudad que está universalmente reconocida como una de las más  bellas. Pero debido a su tamaño y los muchos lugares que ofrece para visitar, Roma es una metrópolis que puede llegar a "confundir" a los turistas que la visitan por primera vez. Es por eso que decidí proponer un vademécum personal, con una serie de sugerencias e indicaciones que considero útiles para disfrutar (de la mejor manera posible) de la Ciudad Eterna.
 
 
 
  • No compre los productos falsificados que encontrará en los puestos ilegales o que ofrecen los vendedores ambulantes, ¡porque además se arriesgan a ser multados! Tampoco compre los tours que ofrecen por la calle en las zonas cercanas al Coliseo y el Vaticano: terminarán formando parte de un tour que normalmente no se sabe con certeza cuándo empieza y cuándo termina, con un gran número de turistas y algunas veces incluso con un guía ilegal;
 
  • Recuerde que una gran parte de los museos de Roma son gratuitos el primer domingo del mes, incluido el Coliseo. Encuentra la lista completa en la sección "enlaces". Los Museos Vaticanos, sin embargo, son gratuitos el último domingo del mes;
 
  • No permanezca cerca de los monumentos, aprovechando para comer y hacer un picnic o en los escalones de Piazza di Spagna: ¡Aquí también le pueden multar! ;
 
  • No intente "robar" fotos con gladiadores y soldados romanos, porque cobran por ello. Si desea hacerse una foto con ellos, puede solicitarlo y tendrá que pagarles;
 
  • No entre en las basílicas ni en las iglesias, especialmente en el Vaticano, con vestidos cortos o escotados que muestren los hombros o las piernas;
 
  • Si necesita tomar un taxi, espere en la parada de taxis con licencia. Por razones económicas y de seguridad, evite hacer uso de taxis ilegales, y recuerde que el taxi debe funcionar con el taxímetro: los únicos viajes que tienen un precio fijo son aquellos que cubren el recorrido desde el centro de la ciudad hasta los aeropuertos (Ciampino o Fiumicino) y viceversa;
 
  • Intente evitar aquellos restaurantes situados en zonas turísticas y también aquellos que tienen personal intentando llamarle para que entre en el restaurante. En Roma, los mejores restaurantes se encuentran a menudo en los "callejones". Recuerde siempre pedir el menú con los precios;
 
  • Recuerde que en Roma los lunes muchos museos están cerrados, con la excepción de los Museos Vaticanos. Si dispone de varios días en Roma para visitar los museos, trate de evitar el lunes;
  • No compre agua embotellada porque, especialmente en el centro histórico, existen las llamadas nasoni (fuentes públicas) que saciarán su sed sin costo alguno.